La enervación en el desahucio

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La enervación en el desahucio

En el post de hoy vamos a tratar de nuevo un asunto relativo a los arrendamientos, ya que es una de las materias sobre las que más consultas recibimos. En concreto vamos a hablar de la enervación en el desahucio, ya que muchos arrendatarios ante una situación económica mejor intentan paralizar el desahucio iniciado.

¿Qué es la enervación?

Es la posibilidad que tiene el inquilino de dejar sin efecto la acción de desahucio iniciada por el arrendador.

Los procesos de desahucio de finca urbana o rústica por falta de pago de las rentas o cantidades debidas por el inquilino terminan con un decreto dictado por el secretario judicial si el vecino denunciado por el arrendador paga su deuda al actor (el importe de las cantidades reclamadas en la demanda y las que adeude en el momento de dicho pago) o pone dichas cantidades a disposición en el Tribunal o notarialmente, dentro del plazo señalado en el requerimiento (10 días hábiles siguientes a la notificación de la citación para el juicio).

Si el demandante se opusiera a la enervación se citará a las partes a una vista donde el Juez dictará sentencia por la que estimará la demanda (el desahucio) o declarará enervada la acción.

Si el inquilino vuelve a retrasarse en el pago de la renta el arrendador podrá iniciar un nuevo procedimiento judicial de desahucio, ejecutándose el mismo, ya que derecho a enervación sólo puede usarse una vez. Tiene sentido, el legislador protege al arrendatario que ha pasado un mal momento y puede volver a atender sus obligaciones, pero no permite un abuso por parte del inquilino. También protege al inquilino de la posibilidad que no haya podido  realizar el pago al arrendador por causas imputables a este último, por ejemplo, porque quiera recuperar el uso de la vivienda e intente alegar el impago del arrendatario.

Además, la enervación no es de aplicación cuando el propietario hubiese reclamado por cualquier medio fehaciente (burofax, notario, etc..) al arrendatario con al menos un mes de antelación, y el arrendatario no hubiera atendido el requerimiento.

Para concluir el artículo un apunte en materia de comunicación al arrendatario, señalar que con la nueva legislación cuando no pueda hallarse ni efectuarse la comunicación al arrendatario en los domicilios designados en el contrato, ni hubiese comunicado de forma fehaciente con posterioridad al contrato un nuevo domicilio, se procederá sin más trámites a fijar la cédula de citación o requerimiento de anuncios del Juzgado.

By | 2017-05-23T10:20:08+01:00 julio 21st, 2014|Derecho|0 Comments

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